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Cuatro pasos para un nuevo año espiritual

4 pasos para un año nuevo más espiritual

Tendemos a poner mucho énfasis e importancia en la elaboración de las resoluciones para el Año Nuevo, pero hay mucho más en él que hacer una lista de cosas que queremos cambiar sobre nosotros mismos.  

 

Un nuevo año presenta un nuevo comienzo lleno de nuevas posibilidades. No importa lo que haya traído el año pasado, es el momento de deshacerse del dolor, destacar lo bueno del pasado y prepararse para seguir adelante.  

Así es como puedes abrazar un 2018 que sea positivo para tu alma:  

 

REFLEXIONA  

 

El tiempo parece pasar en un instante. Los días, semanas y meses pasan tan rápido que es posible que no comprendamos realmente lo que sucede a nuestro alrededor. A medida que se acerca el año nuevo, recordamos que deberíamos hacer una pausa y reflexionar sobre el año que está llegando a su fin.    

 

Es una oportunidad para deleitarse con el éxito y los recuerdos felices, pensar en las lecciones que hemos aprendido y la sabiduría adquirida, y tildar cualquier objetivo completado de nuestras listas. También es una oportunidad para practicar la gratitud. Antes de visualizar el próximo año y lo que él puede traer, tómate un tiempo para pensar en las cosas por las que estás agradecido de tener en este momento.  

 

Por supuesto, no todo sobre lo que reflexionamos es cálido y liviano. Es importante recordar los momentos más oscuros del año pasado y las cosas que no fueron tan buenas. ¿Cómo pasaste los tiempos difíciles? ¿Qué harías diferente la próxima vez? No pienses en lo que salió mal, pero considera qué te enseñaron esos momentos y cuan útiles pueden resultar en el próximo año.

 

DÉJALO IR

 

Para verdaderamente abrazar un nuevo año, debemos dejar ir el bagaje y la negatividad que hemos estado acarreando, tanto física como espiritualmente.  

 

Físicamente, significa purgar cosas que no necesitas o que no te dan alegría. Organiza y limpia el desorden. Dona ropa que sólo ocupa espacio. Bota los recuerdos de los ex que rompieron tu corazón. A veces, incluso significa alejarte de personas tóxicas en tu vida.

 

Espiritualmente, toma un poco más de trabajo. Dejar ir puede significar dejar de echarte la culpa, liberarte de preocupaciones, inseguridades y remordimientos. Puede significar perdonarte a ti mismo o a alguien más. Quizás quiere decir dejar de preionarte y darte cuenta que estás haciendo lo mejor que puedes y eso es más que suficiente.  

 

Dejar ir no es una tarea fácil, pero te permite despejar tus energías y abrirte a un año lleno de nuevas posibilidades.  

 

CONSULTA A UN ASESOR ESPIRITUAL

 

Recibir una lectura de un asesorpsíquico o espiritual es una excelente manera de darle la bienvenida al nuevo año. ¿Quién no quiere un adelanto de lo que puede venir con una lectura de Año Nuevo?  

 

Si el año pasado te decepcionó, te conviene preguntarle a tu asesor qué lecciones debes tomar de estas experiencias. Si estás enfocado en la superación personal, un asesor podrá aconsejarle sobre la mejor manera de prepararte para el nuevo año.  

 

Como cualquier lectura, una lectura de Año Nuevo se torna más útil una vez que hayas despejado tus energías negativas y estés preparado para aceptar la posibilidad y el cambio. Sin embargo, si estás luchando por dejarlo ir, algunos asesores pueden ofrecerte una limpieza espiritual.  

 

FIJA METAS

 

Una vez que reflexiones sobre el año pasado y dejes ir cualquier energía negativa, es hora de mirar hacia adelante, hacia el año que viene y establecer tus metas.  

 

La idea de las resoluciones de Año Nuevo puede ser desalentadora. Es por eso que es crucial establecer metas que sean realistas para ti y tu estilo de vida. Hazlos pequeños y alcanzables. ¿Quieres comenzar una rutina de gimnasio? No te digas a tí mismo que tienes que ir a diario desde el primer momento, en su lugar, establece una meta de dos o tres días a la semana. Acepta que puedes equivocarte en el camino, pero no te desanimes. Sólo porque no hayas ido al gimnasio esta semana, ¡no significa que dejes de hacerlo por completo!  

 

Ya sea que tengas uno o dos objetivos, o una lista completa, escríbelo y ponlo donde lo veas a menudo. Asegúrate de incluir algunas resoluciones que sean buenas para el alma: resuelve amarte a ti mismo, tratar a los demás mejor, expresar gratitud diaria o comenzar una rutina de meditación.  

 

¡Ahora estás listo para abrazar por completo el 2018 y vivir el año que viene a pleno!