Cómo pueden ayudarte los Códigos Sagrados Agesta en tu vida?
Te preguntarás qué son los códigos sagrados Agesta y de dónde provienen; o incluso más importante, en qué situación pueden ayudarte o cómo los puedes aplicar a tu vida diaria.
En este artículo, encontrarás una guía sobre qué son los códigos y cómo se utilizan para que puedas obtener respuestas precisas a las preguntas e inquietudes que buscas resolver.
A veces, cuando estamos en una situación amorosa nos surgen muchos interrogantes: ¿Por qué no me ama? Nos llevábamos muy bien como pareja y, de un momento a otro, desapareció sin dejar rastros, por qué? Deseo que volvamos a estar bien pero nunca me escucha, ¿Es realmente mi alma gemela?
Otras veces, surgen inseguridades en el plano laboral, quizás como resultado de nuestra disconformidad o insatisfacción: ¿Cómo logro alcanzar el éxito en los negocios? ¿Cómo puedo atraer más dinero a mi vida? ¿Es éste el trabajo ideal para mí?
Todas esas incertidumbres, ya sea por encrucijadas en el amor o el dinero, o porque nos sentimos vacíos o bloqueados, o tenemos la sensación de que todo está perdido, pueden ser aliviadas por los códigos sagrados.
Los códigos fueron canalizados por el colombiano José Gabriel Uribe, más conocido como Agesta, y de allí el nombre de los mismos. Estos códigos están basados en la vibración energética que poseen todos los números, al igual que los símbolos y las palabras.
Al recitar cada uno, la energía de la persona que lo está usando se funde con la del ser de luz que se está invocando, y en consecuencia, deriva en su manifestación. Solo las personas que vibran en esta frecuencia son atraídas como un imán y utilizan a los números como un recurso para solucionar situaciones.
Puedes acceder a través de ellos para comprender partes ocultas de ti, sanar y tener una vida emocionalmente más saludable.
Los códigos son muy fáciles de aplicar y no requieren de rituales. Los puedes poner en práctica en cualquier momento y lugar, en el trabajo, cuando sales a caminar, realizas las tareas domésticas, en el parque, o cuando te sientas más inspirada y concentrada.