6 alternativas mindfulness diferentes a la meditación
Todos alguna vez hemos escuchado sobre el poder de la meditación. En algún momento fue una práctica espiritual reservada únicamente para yoguis y monjes, y hoy la práctica de mindfulness se ha convertido en una corriente masiva.
Se ha demostrado que la meditación disminuye y controla el estrés, la ansiedad, la presión arterial, ayuda a conciliar el sueño, mejora la memoria, acrecienta la capacidad de atención y favorece un bienestar emocional general.
Por muy efectiva que sea la meditación, la práctica de permanecer quieto y en silencio durante un período de tiempo prolongado no es algo que resulte atractivo para todos. Si buscas practicar mindfulness, la meditación no es la única opción. A continuación presentamos otras seis formas de despejar tu mente y estar en el momento presente:
Yoga
Cuando el ritmo de la vida actual no nos da respiro, la meditación nos ofrece la oportunidad de revertir esta situación y cultivar la distensión. Lo mismo sucede con el yoga. En yoga te tomas tu tiempo. Es un conjunto de movimientos conscientes y cuidadosos que requieren atención sobre el momento presente. Respira, suelta los prejuicios y libera los pensamientos negativos. Cuando tu mente comience a vagar, llévala a tu práctica. Concéntrate en tu respiración y en cada movimiento consciente que requiere el yoga.
Limpieza
Para la mayoría de las personas, la limpieza es una tarea menos que deseable. Pero si llegas a encontrarle la vuelta, puede llegar a ser una experiencia muy gratificante con la meditación. En lugar de decirte cuánto odias aspirar, por ejemplo, solo concéntrate en la acción en sí. Observa cómo la aspiradora recoge la suciedad de la alfombra. Escucha el sonido que hace. Siente como vibra en tu mano. Puede parecer una tontería, pero sumergirse en tareas cotidianas como la limpieza puede ayudar a calmar la mente y recordarnos que debemos ser conscientes del momento presente.