3 lecciones muy valiosas aprendidas en el camino hacia la iluminación espiritual
Todos aquellos que buscan el camino del desarrollo personal y la evolución espiritual encuentran lecciones universales específicas diseñadas para inspirarlos y empaparlos de un entendimiento profundo.
Estas verdades arquetípicas y siempre presentes actúan como guías para los peregrinos en su viaje de regreso a casa. Aquí van tres lecciones que han representado mis máximas en mi propio camino espiritual.
1. No hay nadie "más" “ahí” afuera!
Cada persona y cada cosa, es en tu mundo exterior un reflejo de tu universo interior. ¡La vida es una gran casa de espejos! Sólo puedes notar cosas en otros con las cuales tienes una correspondencia interna. Por ejemplo: ¿Lo encuentras increíblemente narcisista e insoportablemente egoísta? ¿Puedes identificar las partes de ti que son egoístas y narcisistas?
Si puedes perdonar y abrazar estos aspectos de tu propia sombra, ya no necesitarás proyectarlo en otros, ni reprimirlo o suprimirlo. Si puedes aprender a rendir y liberar la dolorosa culpa y la vergüenza que tus propios rasgos de carácter o hábitos "menos que ideales" te traen, dejarás de crear eventos negativos y auto-saboteantes en tu vida para castigarte.
Lo mismo sucede con los rasgos que valoramos en otros. ¿Tienes un amigo que es definitivamente una de las personas más creativas del planeta? ¡Su creatividad ni siquiera se registraría en tu radar a menos que lleves una resonancia interna que fuera igual de creativa! Del mismo modo con los maestros espirituales por los que te sientes atraído. No es necesario idolatrarlos ni idealizarlos. ¡Los aspectos superiores de ellos que te inspiran están reflejando la misma potencialidad en ti!
2. El amor expande, el temor contrae
Si te observas con profunda introspección durante sólo unas pocas horas, notarás cuánto miedo llevamos todos internamente. ¡Puede ser una materialización muy iluminadora y una lección de humildad profunda! Cuando te sientes amado, te comportas amorosamente con los demás y ellos responden de igual modo. Todo acerca de tu energía y presencia se suaviza y se expande, extendiéndose al mundo. Cuando experimentas el amor por ti mismo, estás seguro de que eres una parte integral del Universo. Por el contrario, cuando te sientes solo, sin ser visto y asustado, te haces más pequeño energéticamente, restringiendo el flujo libre del amor y de la vida a través de ti. Otras personas y animales perciben este estado expandido o contraído y reaccionan en consecuencia. ¡Ver #1 arriba!