La fisiología del amor a primera vista
Te ha sucedido alguna vez que entraste a una habitación o estabas a punto de ser presentado a alguien e incluso antes del primer "hola" o "encantado de conocerte", boom! ingresaste a un universo paralelo, y tu cuerpo comenzó a temblar, tu corazón palpitaba y el resto del mundo se desvanecía a tu alreadedor?
Muchos de nosotros hemos experimentado el fenómeno de enamorarnos a primera vista. Pero fisiológicamente, qué sucede exactamente? Sólo piénsalo por un momento, ni siquiera conocías a esa persona. Podría estar caminando hacia ti y sonriendo, o simplemente mirándote a través de una habitación llena de gente. ¿Cómo puede ser que en ese momento te conectes a esa persona espiritualmente de manera tan profunda que estarías dispuesto a cambiar tu vida entera en torno a ella?
Ni siquiera se han saludado, y en el momento en que lo hacen, una corriente eléctrica te atraviesa como un rayo, te has preguntado ¿qué sucede exactamente?
Fisiológicamente nuestros chakras (los centros de energía en nuestro cuerpo) están vibrando de emoción. El chakra del plexo solar está tarareando y diciendo "¿no te recuerdo de alguna parte?" y el chakra de la garganta se está asfixiando literalmente con todas esas emociones desconocidas y quisiera gritar "¿dónde has estado todo este tiempo?"
Tal vez, la pista es ésa "¿Dónde has estado todo este tiempo?" En relaciones más convencionales, aunque no menos importantes, conocemos a alguien, lo descubrimos más profundamente, sentimos atracción sexual, o nos encontrarnos mentalmente, pero la relación tiene un patrón de evolución. Sin embargo, no sucede lo mismo con el amor a primera vista.
¿Será acaso que estamos tratando un asunto de amor de una vida pasada que no se resolvió? ¿Por qué estamos tan encantados de forma tan precipitada como para cambiarlo todo? Todo ello sucede porque estamos presenciando un encuentro de almas. Nuestra alma ha recordado y se ha reencontrado con su llama gemela, aunque durante el proceso mental de la vida actual creamos que la estamos encontrando por primera vez.